La apuesta por la I+D+i en FACSA incrementa su colaboración con los organismos de investigación

La estratégica inversión en innovaciones y la clave para perfeccionar y optimizar sus procesos de negocio, han facilitado en FACSA el incremento de la productividad y perfeccionado la relación y conocimiento de sus clientes.
 
El carácter innovador y tecnológico de esta empresa ha permitido que, desde 1873, la empresa haya experimentado un continuo crecimiento. La incorporación de nuevas tecnologías y el desarrollo de tecnología propia sitúan a FACSA como un referente entre las empresas del sector a nivel estatal.
 
Una de las razones que justifican los importantes logros obtenidos por la empresa a través de la I+D+i, ha sido la promoción de acuerdos de colaboración y cooperación con las principales Universidades Públicas y Centros de Investigación de la Comunidad Valenciana.
 
Actualmente Facsa colabora con varios de los departamentos técnicos e Institutos de mayor relevancia de la Universitat Jaume I (UJI) y de la Universitat Politècnica de València (UPV). En cuanto a la UJI, destacan los proyectos en colaboración con el Instituto Universitario de Plaguicidas y Agua (IUPA), departamento de Ingeniería Mecánica y Construcción y el departamento de Ingeniería de Sistemas Industriales y Diseño, entre otros. Con respecto a la UPV, son de reseñar las colaboraciones con el Instituto de Seguridad Industrial, Radiofísica y Medioambiental (ISIRYM), el Grupo de Procesos de Oxidación Avanzada del Campus de Alcoy y el Centro de Reconocimiento Molecular y Desarrollo Tecnológico (IDM).
 
En relación a las colaboraciones con Institutos Tecnológicos, sobresalen las colaboraciones con el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC), ainia y AIMPLAS, con los cuales actualmente se están ejecutando varios proyectos de investigación y desarrollo. En concreto con Aimplas, se está trabajando en el desarrollo de un nuevo tipo de soportes plásticos (carriers), elementos que se utilizan en las depuradoras de aguas residuales, para aumentar la eficiencia en la eliminación de materia orgánica y nitrógeno, además de como sistema implementable en aquellas depuradoras que quedan infradimensionadas con respecto a su capacidad de tratamiento. Actualmente con AIMPLAS, se están abordando nuevas líneas de investigación que vienen a confirmar la importancia del plástico en el desarrollo de nuevas tecnología de depuración.
 
Claros ejemplos de las colaboraciones mantenidas entre Facsa y organismos de investigación de la Comunidad Valenciana, son tres proyectos INNPACTO concedidos durante los últimos años. El primero de ellos, SLUDGE4ENERGY, está basado en la maximización de la obtención de energía a partir de lodos mediante procesos sinérgicos de ozonización y digestión y se está trabajando junto con ainia. CLEANCER, llevado a cabo con el centro de investigación ITC-UJI, se centra en la fabricación de baldosas cerámicas fotocatalíticas que permitan la descontaminación de aire y agua fabricadas por procesos escalables a la industria. Por último, en el proyecto e-TONGUE4WAT se están desarrollando, junto con IDM, de la Universitat Politècnica de València, lenguas electrónicas para el control y monitorización del ciclo integral del agua.
 
Por otro lado, como apuesta por la formación de profesionales relacionados con el ciclo integral del agua, Facsa es una de las empresas del sector que más alumnos acoge del  Master de Ingeniería del Tratamiento y Reciclaje de Aguas Residuales organizado por el Instituto Tecnológico Metalmecánico (AIMME) conjuntamente con la Universidad Católica de Valencia (UCV).
 
La apuesta por la innovación precisa de la cooperación y de la transferencia de conocimiento, entre el sector público y privado. El fomento de estas relaciones es una de las claves del éxito empresarial, de la mejora de la competitividad de FACSA así como una muestra de su compromiso por la promoción del capital intelectual de la Comunidad Valenciana.
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