FACSA trabaja por la eficiencia energética

La empresa castellonense  es la primera y única compañía del sector del agua certificada en gestión energética por la norma ISO 50001 de SGS.
 
Los proyectos como LOBO (UJI) y Sludge4energy (ainia y Ayto de Castellón) son evidencias de la apuesta de FACSA por la optimización energética.
 
Hoy, Día Mundial de la Eficiencia Energética, cabe mencionar a la empresa FACSA por ser empresa pionera del sector del agua en España en estar certificada en la norma de gestión energética ISO 50001. Es un gran valor añadido el que proporciona a las organizaciones la eficiente gestión energética, siendo un pilar fundamental para mantener la competitividad empresarial.
 
La implantación de la norma de gestión energética requiere de una gran inversión e innovación tecnológica, que permite optimizar el rendimiento energético y la eficiencia como elementos principales en la gestión global. En el caso de FACSA, los planes de eficiencia energética han supuesto una herramienta estratégica para la reducción de los consumos de energía y consecuentemente una disminución de gases invernaderos.
 
En España tan solo 22 empresas poseen la certificación de esta norma de gestión energética, por la empresa certificadora SGS, y ninguna tiene su actividad relacionada con el ciclo integral del agua excepto FACSA. Las empresas certificadas proceden de distintos sectores, tales como fabricación de ladrillo, de papel, de baldosas cerámicas, de compuestos vinílicos, almacenaje y manipulación de productos alimentarios, recogida domiciliaria, selectiva y comercial de residuos, etc., proporcionando un gran valor añadido a las organizaciones la gestión energética, independientemente de su sector de actividad o tamaño.
 
La norma de gestión energética ha supuesto para FACSA una gran inversión económica, consiguiendo un ahorro energético del 30% acumulado en los cuatro últimos años. Partiendo del compromiso de mejora continua para optimizar el rendimiento energético, la implantación de esta norma requiere de un gran esfuerzo y dedicación en innovación tecnológica por parte de toda la organización de la empresa. Constituye una herramienta útil y eficaz, tanto para cumplir en todo momento con la legislación vigente, como para disminuir el consumo energético, las emisiones de CO2 y la dependencia exterior, mejorando así la competitividad.
 
La trayectoria de FACSA en la certificación de esta norma de gestión energética comenzó en 2009, pero su implicación en los sistemas de gestión viene desde hace años, pues posee desde 1998 su sistema de gestión de calidad certificado por la norma ISO 9001, se encuentra certificada desde 2004 por la norma OHSAS 18001 relativa a seguridad y salud en el trabajo, tiene su certificado por la norma ISO 14001 correspondiente al sistema de gestión ambiental desde 2004 y su sistema de gestión IDi certificado por la norma UNE 166002 desde 2008.
 
FACSA consigue la eficiencia energética gracias a la mejora de los procesos que intervienen en el ciclo integral del agua, la cogeneración, la valorización de residuos, la reutilización de agua regenerada y gracias a su firme apuesta por el desarrollo de nuevas tecnologías asociadas a la optimización energética de las instalaciones que gestiona. Ejemplos claros de este tipo de desarrollos, son los estudios que se están llevando a cabo en colaboración con el Departamento de Ingeniería de Sistemas Industriales y Diseño de la Universitat Jaume I, con los que se ha trabajado en el desarrollo de un sistema de control de la aireación de reactores biológicos de depuradoras basado en lógica borrosa, (comercialmente conocido como LOBO2), cuya validación en la primera depuradora en la que se trabajó supuso un ahorro de un 22 % de energía total consumida en la planta, así como un 25 % en los costes de electricidad asociados. En paralelo, se está estudiando la optimización del consumo y coste energético de la extracción de agua de pozos de suministro de agua potable, utilizando algoritmos basado también en lógica difusa.
 
Destacar también los trabajos que está realizando la empresa, en colaboración con la Universitat Jaume I, en cuanto a estudios de viabilidad de implementación de microturbinas y picoturbinas en determinados sistemas de depuración y abastecimiento urbano.
 
Con respecto a tecnologías que permitan una potencial mejora en la generación de energía de forma limpia y sostenible, destaca el proyecto Sludge4energy, junto a AINIA, un sistema de digestión anaerobia en doble fase de temperatura y ozonización. El proyecto tiene como uno de sus objetivos tecnológicos, desarrollar un proceso que incremente la producción de biogás, y con ello la producción de energía. En concreto este proyecto, que ya tiene instaurada una planta piloto en la depuradora de Castellón, ha sido reconocido como premio a la Innovación en las ferias del Medio Ambiente de Valencia e internacionalmente en el programa Low Carbon Incubator de la Climate Kic, programa que incentiva el desarrollo de tecnologías que permitan disminuir las emisiones de efecto invernadero, principalmente CO2.